Crócknicas Arácknidas. De la vivencia al relato.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Año de cambios

Hace un rato hice una entrevista y pregunté a la persona si se imaginaba que le iba a pasar lo que al final del 2012 le pasó y me dijo que sí, que estaba hasta cierto punto planeado. En mi caso no, admito que hace cosa de 12 meses pensaba en cosas completamente distintas, mis planes estaban puestos en otros lugares y no en los que ahora puedo decir que habito.
En primera,  mi plan no era seguir viviendo en Villahermosa, la gente cercana a mí sabe que la primera mitad del año, mi cabeza estaba en el D.F., que hace tiempo que me he querido ir a vivir allá de forma definitiva y este año en mis escapadas a mi tierra logré iniciar el proceso para entrar a la UNAM sin perder lo que había hecho en la UJAT, al final, la mala preparación académica que tengo me lo impidió y aunque me dolió que así fuera, admito que de las cosas que no quería que pasaran, fue la que menos trabajo me costó digerir. Al final sé que las cosas pasan por algo y que en el momento indicado voy a poder regresarme al lugar al que siempre he sentido que pertenezco. El conocer el Estadio Azul en esas escapadas fue sencillamente increíble.
En segunda, seguro quien lea esto sabe que soy reportero/editor en el Presente, lo de editor tampoco estaba en los planes, así como tampoco pensé que me tardaría tanto en cobrar mi primera quincena y en que pasaría momentos complicados en la que se ha vuelto como mi segunda casa. Ni quien pensara que el que en ese  momento era editor de Deportes iba a renunciar en sus vacaciones. Vaya, mi plan era consolidarme como reportero, agarrarle bien la onda a esa chamba y en un futuro pensar en darle a la editada, pero bueno, cuando apenas me estaban premiando por medio agarrarle la onda a la reporteada me llegó una oportunidad que aunque implica mayor responsabilidad, se me ha hecho más sencilla incluso, que la misma reporteada, pero reconozco que no la disfruto como hacer una entrevista o escribir una buena historia.
Hablando de las entrevistas, vaya si el 2012 me dio material.
Soy un tipo afortunado por haber contado la historia de María de los Ángeles Ortíz, la primera -y chance la única- tabasqueña en ganar una medalla de oro y de paso hacer pomada dos récords mundiales, en unos Juegos Olímpicos. Se me sigue encuerando el chino, digo, enchinando el cuero cada vez que hablo con ella y recuerda todo lo que le ha pasado. La neta, está muy cabrona.
Otra charla que disfruté demasiado fue la de Koichi Choda Watanabe, el mero mero del karate mexicano, un tipo que a pesar de todo lo que ha logrado sigue platicando como si fuera un don nadie, un crack el señor.
Si de cracks hablamos, lo de la campeona tabasqueña de motocross, Érika Pérez no tuvo un gramo de madre, la historia no es para estremecerse y llorar, pero sí para decir, "con tantito talento y la mentalidad correcta puedes hacer lo que te dé la gana", aparte, como reportero, es de las entrevistas más cómodas que me han tocado, con tres preguntas tuve el material que necesitaba por la clase de respuestas que me dio, como en el caso de Ángeles Ortíz, nomás faltó ponerle la pc enfrente para que ellas solitas se hicieran su nota, da gusto charlar con gente que intelectualmente esté tan cabrona.
Si toco el tema divertido o sui géneris para que  no suene a burla, fue genial lo de Suphan Chabairam -al menos sé escribir su nombre- un cuate muy acá, tailandés, maestro del  Muay Thai. Cuando me lancé a hacer la charla con él me di cuenta que de inglés él hablaba lo que yo de chino, osea nada, pero que llevaba una traductora, entonces el asunto fue que yo preguntaba en inglés, ella traducía al tailandés y la respuesta igual. Acepto que si meten el tailandés del cuate al google trads va a salir que de lo que él dijo a lo que yo traduje sólo el 25% coincide. Fue una experiencia bastante buena y que me dejó de lección que mejor le sigo echando ganas al inglés.
En cuanto a historias, la más intensa fue la del Portero René. Supe y me encabroné mucho cuando vi que los demás reporteros lo habían sacado antes que yo, de la muerte de un portero de ligas infantiles, francamente yo ni a su equipo conocía, así es que me dio coraje por la nota, pero me lo tragué y pensé el clásico "pa la otra será". Bueno, pues un par de meses después de eso me tocó recibir a un equipo de futbol por casualidad en el diario, yo vivía horas bajas y la neta la presión laboral me estaba empezando a cagar, así es que lo que cayera y pudiera vender bien, sería bien recibido.  Pues lo de Halcones a la Cancún Soccer Cup cayó como agua de mayo -de julio en este caso- y de repente, en la platicada informar que suelo hacer antes de la entrevista para el impreso, salió el tema de que el torneo era para un jugador que se les acababa de morir. -¡La puta madre!- pensé, aquí está la historia, pues resulta que la medio exploté en ese momento y resultó ser el mismo portero que se había muerto sin avisarme. Total, que ganaron el torneo y el argüende por el portero se puso bastante bueno, al final acabé en la casa de la familia del difunto sacando todo lo que oliera a buena información. La historia quedó bien escrita -hasta cierto punto- pero el reportaje para tele no me agradó como salió y ahí quedó evidenciada la falta de organización que hasta el momento no he podido corregir en mí.
En cuanto a la escuela, fue un año bastante jodido, hacía tiempo que no reprobaba tan gacho y bueno, sería fácil culpar a la pinche vieja jijaesuputamadre que me hizo la vida de cuadritos en dos materias. Pero la neta, yo la cagué por engancharme en la bronca y por ser tan huevón y desorganizado. Sí, fácil el 70% del año acabé mentalmente destrozado cuando salí del periódico, pero tampoco di el extra y lo que tengo me lo gané a pulso.Siguiendo con el tema de la escuela, el año fue bastante duro, al ver como mi tropa, el grupo de amigos con los que siempre me refugiaba cuando me estaba cargando el payaso se fue para España y yo por mis malas decisiones me quedé en Tabasco.

A nivel personal el año acaba mejor de lo que empieza y creo que lo vivido me ha enseñado -muy a huevo, pero me ha enseñado- a tener la piel más dura. Lo de octubre fue una experiencia muy muy chingona, algo que mientras duró disfruté bastante y que se dio como tenía que darse y acabó cuando yo metí bien metida la pata. A ratos me sigo jodiendo por lo que dije y por lo que dejé de hacer, pero creo que eso me sirvió de lección y chance ya no la vuelvo a cagar tan gacho. Ahora la estoy pasando bien hasta cierto punto, porque la neta me cuesta trabajo creer lo que estoy viviendo, no sé si por mi falta de confianza.

Lo más duro, sin duda, el estar lejos de la familia, en este 2012 entendí que ellos serían los primeros sacrificados y así ha sido, no me agrada, pero creo que algo tenía que dar a cambio.
Lo más divertido, el haber hecho En Londre Andamos, aunque demostré que soy un asco haciendo comedia, la verdad me divertí bastante y la pasé bien gracias a una mamada que se le ocurrió al buen Esdras Cruz en un rato de ocio, en la redacción.

¿Qué más digo?, bue, sigo arrepentido por haberme cortado el pelo y a veces extraño la greña que me cargué durante un buen tiempo. Igual, por algo pasan las cosas.