Crócknicas Arácknidas. De la vivencia al relato.

lunes, 2 de mayo de 2011

De esos días

Hoy es uno de esos días donde todo empieza con una tensa calma, miras al cielo y das las gracias porque sabes que todo podría ir peor.

Las palabras no logran ser bien articuladas y los problemas del ayer pasaron a ser de hoy, sin embargo pretendes, sí, pretendes relajarte aunque la espinita del "me puede cargar la chingada" sigue ahí, sales a la calle y no hablas ni contigo mismo.

Transcurre el día y descubres que la charla vanal con gente vanal ayuda a dibujar un día bastante vanal, menudo descubrimiento.

Entonces la tensa calma se vuelve un aguacero asqueroso, pasó algo que nadie, o más bien, todos menos tú sabían que podía pasar y todo se vuelve malo, los problemas se veían complicados, ahora son imposibles de resolver. Te lamentas y te la mientas y repites "puta madre, qué pendejo, carajo", te molestas demasiado y hacer por comentarlo. Pero peor aún, nadie te hace el menor caso.

Entonces decides alejarte y quedas ido, mirando al infinito, tratando de ser un ser paradojicamente inerte, sin vida, sin muerte, sin nada y sin todo, sólo el viento y tu cara.

Hasta que la bendita charla vanal te saca del idismo, o pretende hacerlo.

Sencillamente de esos días idos, inertes y sin sentido.

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