Crócknicas Arácknidas. De la vivencia al relato.

lunes, 2 de mayo de 2011

De esos días

Hoy es uno de esos días donde todo empieza con una tensa calma, miras al cielo y das las gracias porque sabes que todo podría ir peor.

Las palabras no logran ser bien articuladas y los problemas del ayer pasaron a ser de hoy, sin embargo pretendes, sí, pretendes relajarte aunque la espinita del "me puede cargar la chingada" sigue ahí, sales a la calle y no hablas ni contigo mismo.

Transcurre el día y descubres que la charla vanal con gente vanal ayuda a dibujar un día bastante vanal, menudo descubrimiento.

Entonces la tensa calma se vuelve un aguacero asqueroso, pasó algo que nadie, o más bien, todos menos tú sabían que podía pasar y todo se vuelve malo, los problemas se veían complicados, ahora son imposibles de resolver. Te lamentas y te la mientas y repites "puta madre, qué pendejo, carajo", te molestas demasiado y hacer por comentarlo. Pero peor aún, nadie te hace el menor caso.

Entonces decides alejarte y quedas ido, mirando al infinito, tratando de ser un ser paradojicamente inerte, sin vida, sin muerte, sin nada y sin todo, sólo el viento y tu cara.

Hasta que la bendita charla vanal te saca del idismo, o pretende hacerlo.

Sencillamente de esos días idos, inertes y sin sentido.

En la ventana

Estoy en la ventana al lado del mismo salón, supuestamente estoy en clase, una clase que me da bastante flojera tomar pero que tomo por no solicitar el examen ese.

El calor asecha, pero el viento equilibra, mientras el ventilador de techo paradójicamente refresca mis tobillos la ventana mete el viento hacia mi cara.

Frente a mi un edificio blanco bastante viejo, al otro lado la laguna, con un árbol que adorna el paisaje mientras el viento sigue soplando.

Adentro la vanalidad estalla, risas y más risas, no entiendo ninguna, honestamente esto me produce flojera, no entiendo mucho y por eso miro a la ventana.

Miro para imaginar qe estoy en otro lugar o que al menos este trance será más efímero, siento el viento y por lo menos pido ser él, libre, simplemente libre.